Hace mucho, mucho, mucho tiempo que no había hecho un babero.
Hice un montón cuando mi "niño" era chiquitín,
y de eso hace... pueeeess... mucho.
y de eso hace... pueeeess... mucho.
Solía hacerlos de tela de toalla blanca
con aplicaciones de puntillas y pasacintas
y ribeteados en bies de colores, muy monos.
Tengo que buscar, porque seguro que tengo alguno guardado.
Pero entonces no tenía a mano telas tan bonitas, especiales
y tan divertidas como tengo ahora, lástima,
ni el material para, atención, ¡¡plastificarlas!!
Síiii, como os lo cuento, lo encontré al igual que las telas,
en mi visita a Creativa Valencia,
de la que os debo un post detallado.
Ya os contaré.
Así que los que he hecho ahora son, como he titulado esta entrada
muuuy chulis
y además impermeables, con lo cúal antimanchas, bieeen.
A ver si os gustan tanto como a mí.
¿A qué sí? ¿A qué tengo razón??? :D
¡¡Gracias por pasar a verlos!!








Que hermoso! cada vez que entro en tu blog me sorprendo con algo nuevo, mas hermoso que lo anterior! Es como el paraiso de las cosas bellas! :D